Posteado por: nelsonlombana | mayo 18, 2010

El Tolima se vistió de amarillo para recibir al candidato presidencial Gustavo Petro

El Tolima se vistió de amarillo para recibir al candidato presidencial Gustavo Petro

Por Nelson Lombana Silva

Miles de campesinos venidos de 27 municipios del Tolima se dieron cita en la plazoleta Darío Echandía de la ciudad de Ibagué, el 15 de mayo, para vitorear y escuchar los planteamientos del candidato presidencial por el Polo Democrático Alternativo, Gustavo Petro Urrego. El espacio se atiborró de hombres y mujeres resultando por momentos insuficiente.

Este magno evento de la izquierda estuvo antecedido de un vistoso desfile que partió de Mirolindo y subiendo por la quinta llegó hasta la carrera tercera con calle 15, descendiendo allí el candidato caminando por la carrera tercera hasta el escenario inundado de bombas amarillas y el entusiasmo de los asistentes. Más de cien carros hicieron parte de la movilización encabezada por Petro en carro destapado, saludando a los cientos y cientos de ibaguereños que se ubicaron al lado y lado de la vía. Mientras tanto, la papayera no paraba de tocar los mejores aires colombianos. Fue una fiesta democrática de principio a fin.

“Multiplicar el trabajo en estos 15 días”

El primero en hacer uso de la palabra fue la gerente nacional de la campaña Petro presidente, Olga Beatriz González, quien exhortó a la mujer tolimense a persistir en la lucha por llevar a Petro a la presidencia de la república. “Con Petro la mujer tiene futuro de verdad”, dijo.

El segundo en intervenir fue el senador Guillermo Alfonso Jaramillo Martínez, quien destacó la hoja de vida de Petro, afirmando que es el único candidato presidencial de los que están en contienda que es de origen humilde. Destacó la valentía de Petro para denunciar la mafia del parlamento en sus admirables debates, colocando al descubierto los nexos del narcotráfico y el paramilitarismo con muchos miembros del parlamento colombiano. Por eso llamó a los tolimenses a multiplicar los esfuerzos en los 15 días que quedan de campaña.

El tercero en intervenir fue el senador Jorge Enrique Robledo, quien se refirió al más reciente debate realizado por Gustavo Petro en el parlamento, en el cual denunció valientemente la campaña siniestra del departamento administrativo de seguridad, DAS, para acabar con el Polo Democrático Alternativo.

Con voz pausada pero segura el dirigente nacional del Moir, señaló: “En ese debate Petro demostró con documentos del DAS aportados por la fiscalía general de la república que existía una empresa criminal en esa policía secreta organizada para meterle la mentira a los colombianos que Petro y Gaviria, por ejemplo, pertenecían a las Farc. También decían esos documentos que ese cuerpo de seguridad  del Estado debería promover la idea de que el alcalde de Bogotá era corrupto, y decía los mismos documentos que se debía promover la división del Polo Democrático Alternativo”.

Agregó: “Y cuando celebrábamos los del Polo y los demócratas de Colombia que por fin se hubiera desenmascarado ese infundio contra nuestra organización y nuestros dirigentes, ¡oh, sorpresa! El candidato de los verdes, el señor Antanas Mockus desde la ciudad de Manizales, salió a repetir el mismo infundio, a hacer afirmaciones temerarias y tendenciosas contra el candidato del Polo Democrático Alternativo”.

Subrayó el senador Robledo: “Esos hechos de tanta gravedad me llevan a esta reflexión: Por qué nos maltratan. Por qué mienten sobre la naturaleza del Polo. Por qué calumnian las conductas y los comportamientos de nuestros dirigentes. Por qué quieren, como dijo nuestro candidato Petro en entrevista con Yamit Amad, destruir a nuestra organización, reducirla al mínimo, silenciarla. La respuesta, dijo, es simple: Nos agreden, nos calumnian acusándonos de lo que no somos para ocultar lo mucho que nos detestan por lo que sí somos, es decir, amigos del pueblo, es decir, amigos de la democracia, es decir, enemigos jurados de esa minoría reaccionaria que destruye a Colombia”.

“Somos el último dique, la última barrera que queda en Colombia contra la barbarie neoliberal. No quieren que existamos. Nos odian los hijos del presidente Uribe porque les hemos destapados sus negocitos, nos odian los beneficiarios de agro robo seguro porque les hemos destapado sus negocitos, nos odian los paramilitares de cuello blanco porque Petro les puso el INRI que se merecían”.

La propuesta de Petro es diferente a la de los demás candidatos

El candidato presidencial Gustavo Petro Urrego expuso a los tolimenses la propuesta de gobierno, la cual fue recibida con fuertes aplausos y exclamaciones de “¡El Tolima presente, Petro presidente!” Es un programa de izquierda, diametralmente opuesto a los programas de la derecha. Una propuesta de paz basada en la equidad y la justicia social. Una propuesta que supone transformaciones de fondo a favor del pueblo marginado.

Criticó el juego mediático de las encuestas. “Nos han querido colocar la campaña como si fuera una carrera de caballos entre dos, como si tuviéramos obligatoriamente que votar contra uno de ellos”, dijo.

“Son tres las diferencias entre Petro y los demás candidatos presidenciales: Diferencia de origen, diferencia de vida y diferencia de propuesta”, indicó.

Sobre por qué persiste la violencia contra el pueblo y por qué fracasó la terrorífica “seguridad democrática” de Uribe el candidato presidencial por el Polo Democrático Alternativo, sostuvo: “Hay una enorme distancia entre los programas y los proyectos políticos de los demás candidatos y el que nosotros estamos defendiendo. Todos ellos, sin exclusión, creen fervientemente que el presidente Uribe tenía razón, como millones de colombianos también, hay que decirlo, creen incluso hoy fervientemente, tan fervientemente que parece una creencia, que una política de seguridad armada es capaz de solucionar los problemas de Colombia y sacarlos de la violencia. Nos lo dijeron en el año 2002, así las mayorías del pueblo colombiano votó por esas tesis; nos dijeron que a los ocho meses se iba a acabar el problema de las Farc y no pasaron ocho, sino uno, dos, tres años, al tercer año nos dijeron que no se podía en cuatro sino que había que hacerlo en ocho y pasó entonces el sexto, el séptimo año y en el séptimo ya nos estaban diciendo, que no se podía hacerlo en ocho que había que hacerlo en doce años”. (Risas del público)

Ese fue el cuento chino del señor Uribe, pero según Petro hay candidatos que hoy vuelven con el mismo cuento: “Hay un candidato por ahí que anda diciendo otra vez que va acabar con las Farc en tres meses. (Risas del público) Yo me pregunto: ¿Tenían razón a caso? No nos bastaron los ocho años mirando nuestro país, sintiendo nuestro país, viviendo nuestro país, como para llegar a repetir de nuevo esa tesis que hoy por ejemplo un candidato como Santos levanta de nuevo como si fuera la propuesta salvadora de Colombia. Lo cierto es que fracasaron. Y no por las Farc, fracasaron por la manera como se tiene que sacar al pueblo colombiano de la violencia. ¿Cómo iban a pensar que simplemente con armas, que arriesgando una juventud de policías, de soldados, cuidando carreteras, calles, montañas, pueblos, ciudades, iban los ciudadanos de colombia a resolver sus problemas fundamentales. Y hasta varios de esos muchachos de la policía y del ejército en el trasegar propio de sus funciones al terminar en manos de las Farc le dieron la espalda y ya llevan más de diez años, más de una década prácticamente incomprendidos, sin saber ellos, sin entender, cómo es que se colocan al servicio de un Estado que permite que pase una década de sus vidas y pierdan sus derechos fundamentales. Una ignominia cometida por las Farc y por el Estado, contra una juventud  que quizás equivocada pensando que las armas iban a dar la libertad, terminando descubriendo que las armas en Colombia conducen es a la esclavitud, a la tristeza, a la tragedia que nos mata la libertad”.

“Qué íbamos a salir de la violencia, me pregunto yo, si es que lo hemos descubierto ni más ni menos, es que doce de cada cien niños y niñas de colombia se tienen que literalmente comer su masa cerebral, su masa ósea y muscular, acabar la posibilidad de vida intelectual durante toda su existencia porque tienen que complementar deficiencia de los nutrientes que no les llegan de la comida que le ofrece su padre o su madre; se carcomen por dentro para sobrevivir en la desnutrición crónica, una generación condenada definitivamente, no solamente a la tragedia sino a la muerte de nuestros niños. Qué íbamos a salir de la violencia, si 2.400.000  de nuestros viejitos y nuestras viejitas todos los días tienen que deambular calles como estas, la tercera o plazoletas como esta, vendiendo gafas, vendiendo boletitas de chance, vendiendo arepas, empanadas, guarapo para poder sobrevivir incluso, con limosnas arrastrándose, muriendo literalmente, prematuramente, tratados como armarios viejos en sus casas de pobres por sus propios hijos y nietos porque se convierten en competidores del escaso mendrugo de pan que en plato del pobre tiene en la mesa de la casa del pobre”.

“Amargado en su último momento, entristecido, ellos que fueron los constructores colectivos de esta patria. Qué íbamos a salir de la violencia, me pregunto yo, en un país que andan cerrando los hospitales, que si no cierran los hospitales no pagan a los médicos y las enfermeras de la vida, que sino les pagan no hay gasa, no hay tratamiento, que si llegan campesinos, la mujer humilde del barrio, cuando va a examinarse no encuentra el tratamiento y muchos incluso literalmente mueren por falta de tratamiento en las puertas de los hospitales”.

“Qué íbamos a salir de la violencia, me pregunto yo, si las tasas de desempleo en ciudades como Ibagué, en la antigua zona cafetera, la región que construyó la riqueza de Colombia, de Estado, la Sociedad del siglo XX, hoy tienen las mayores tasas, hoy se debaten en las crisis del trabajo, en la crisis del desempleo, en la desesperanza. Qué íbamos a salir así de la violencia si el año pasado nos convertimos en la sociedad más desigual socialmente de América. Pasamos a Brasil y Guatemala que siempre nos ganaban. Qué íbamos a salir de la violencia si nuestra sociedad rural, la de los hombres y las mujeres del campo, se ha convertido en la sociedad más desigual socialmente de toda la humanidad; no hay un solo rincón del planeta tierra, en donde la distancia entre los que más tienen y los que menos tienen sea tan aberrante como la que existe en nuestros campos. El 40% de los militantes de las farc son adolescentes mujeres y la encuesta de la universidad Javeriana, hecha en San Vicente del Caguán detectó que la mayor parte de esas muchachas que disparan sus fusiles, que mueren o matan están allí, porque no tenían toallas higiénicas. Si no tenían toallas higiénicas en su hogar campesino porque la mayoría de los campesinos viven en la miseria, si la mayoría de campesinos viven en la miseria tienen que escoger entre una agua de panela y una toalla higiénica. Muchachas que tienen como el eslabón débil del hogar miserable del campesino que tiene que buscar su oportunidad de vida en otra parte y entonces, la encuentran precisamente en el fusil, apretando el gatillo”.

“Qué diferente sería en vez de gastarnos millones de millones de pesos para ir a matar esas muchachas en las montañas, utilizáramos esa misma plata para que pudieran tener una universidad, educación, tierra. Nos saldría más barato. Más justo. Una política de vida así, qué íbamos a salir de la violencia, me pregunto yo, si el año pasado el índice de concentración de la riqueza en colombia se convirtió en el más alto de la historia estadística de Colombia. Es decir, que mientras el presidente Uribe recibía aplausos populares de consejos comunitarios, mientras el presidente Uribe salía a ordenar cotidianamente las tareas de la muerte en la sociedad colombiana, nos iban concentrando la riqueza en manos de unos poquitos, poquitos que son los más uribistas de Colombia porque hicieron su agosto en estos ocho años, nuevos ricos corruptos y viejos ricos más ricos son los que hay en colombia mientras nuestra población no encuentra los caminos para poder votar en bien de la vida. Nunca antes habíamos sido tan desiguales socialmente como en este año, como el año pasado. Este camino no podía sacarnos de la violencia. Por eso el presidente Uribe fracasó. Por eso su proyecto político ha colapsado, incluso, ni siquiera es capaz de lograr su candidato de poder logre tener ni siquiera la mayoría relativa en la sociedad colombiana”.

“El candidato del poder, cuando Uribe era candidato tenía el 0.3 por ciento de intención de voto. No existía. Era un candidato artificial. Candidatos artificiales que no conocen la sociedad colombiana, que no conocen la pobreza, que no conocen el territorio. Candidatos del poder cuyas familias han sido las responsables de esta tragedia nacional, durante un siglo han gobernado y no pudieron sacar a Colombia de su crisis y ahora vienen a pedir de nuevo el voto por ellos. Alguna vez Jorge Eliécer Gaitán, ya olvidado por el liberalismo colombiano decía en un cartel que encontré por ahí viejo, todavía pegado en una vieja barbería de la ciudad de Bogotá. Decía: “Contra el Santismo conservatizado a la carga”. Yo me preguntaba si era que Gaitán había revivido, si era que estaba en este momento, no había pasado 60 años desde que escribió esa consigna y pareciera que en Colombia no hubiera cambiado las cosas, pareciera que en colombia tuviera de nuevo que levantarse la bandera de Gaitán. Eso es exactamente lo que estamos haciendo nosotros, porque estamos mostrando otro camino”, señaló Gustavo Petro en su intervención que superó los 70 minutos.

Dijo el dirigente del Polo Democrático Alternativo que cuatro decretos promulgaría el primer día de su factible mandato: 1. Todas las madres comunitarias serán declaradas empleadas públicas; 2. Se decretará que el día laboral termina a las seis de la tarde, recuperando así las extras quitadas por la reforma laboral de Uribe; 3. Cualquier colombiano podrá aspirar a ser general de la república y no como hoy, que esto es exclusivo de los más ricos del país; 4. Tratamiento digno y mejorado a todas las enfermeras de Colombia.

Gustavo Petro también fustigó el negociado de la salud y de la educación con la ley 100, de igual manera, la conservación del medio ambiente para lo cual rechazó la explotación de la mina de oro de Cajamarca porque atenta contra el medio y muy especialmente contra el recurso hídrico.

Llamó al pueblo tolimense y desde Ibagué a todo el pueblo colombiano a multiplicar esfuerzos en los días restantes de campaña.

Ibagué, mayo 16 de 2010

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