Posteado por: nelsonlombana | abril 30, 2011

“Marxismo y posmodernidad”: Sergio De Zubiría Samper

Por Nelson Lombana Silva. Prensa PCC

El seminario: “El humanismo en el pensamiento Latinoamericano”, desarrollado en la universidad del Tolima, durante los días 28 y 29 de abril en el marco de la cátedra “Orlando Fals Borda” por los estudiantes miembros de la Asociación Colombiana de Estudiantes Universitarios, ACEU, culminó con éxito contando con la participación del filósofo y profesor de la universidad de los Andes de Bogotá,  Sergio De Zubiría Samper con su intervención intitulada: “Modernidad y Posmodernidad  en el pensamiento latinoamericano”.

En el primer día había intervenido con éxito rotundo también el filósofo y profesor de la universidad Central de las Villas, Cuba, Pablo Guadarrama González con su intervención titulada: “El humanismo en el pensamiento latinoamericano, desde la ilustración hasta hoy”.

El maestro Sergio De Zubiría Samper desarrolló su tema como en dos momentos. Durante la primera jornada planteó el tema desde la óptica europea, el pensamiento, las miradas distintas que hay sobre Modernidad y Posmodernidad. Durante la tarde, se centra en las diversas miradas desde América Latina. Rescata y dimensiona el aporte epistemológico que sobre éste, han hecho diversos estudiosos del continente latinoamericano. También responde interrogantes y escucha muy atentamente algunas reflexiones de los asistentes.

Una de las preguntas lanzadas por el público fue precisamente la relación o punto comparativo entre Marxismo y Modernidad y Posmodernidad. Se quería saber cuál es la mirada de los marxistas sobre éstos fenómenos, qué hay de aporte o sencillamente que le pretende quitar al marxismo.

La respuesta es clara y precisa. Clarifica los conceptos. Esos fenómenos que hacen parte de la realidad concreta del sistema económico imperante y la misma realidad antropológica del hombre latinoamericano.

Dice: “Quisiera responder esta pregunta exactamente en la misma clave: Marxismo y Posmodernidad. Hay lecturas de esa relación muy críticas. Por ejemplo los trabajos de Alex Calinicos, los trabajos de F. Jeison, son bastantes críticos. Y si ustedes le preguntaran a Petras sería aún mucho más radical”.

“La posmodernidad es solamente un estadio del desarrollo de la lógica del capital, un estadio de la conciencia cultural del capitalismo tardío, pero no tiene ninguna dimensión ni crítica, ni emancipatoria”.

“Es visto con mucha resistencia el debate Posmoderno. Pero, hay otras tradiciones que han tenido sin aceptar una entrega de principios un diálogo muy intenso con la Posmodernidad. Entre ellos hay que reconocer y hay que decirlo, que antes de la muerte de Mitchell  Foucault, J. Habermas en el discurso filosófico de la Modernidad, que es del año de 1.985, un moderno neo Kantiano radical llama a su comunidad crítica para darle el premio “Teodoro Adorno” a Mitchell Foucault, porque si bien es parte de esta discusión de … todos ellos[i], lo peor que había era que el alemán pensaba que los franceses no pensaban”.

“Martín Heidegger tiene una metáfora realmente, no sé si racista o eurocéntrica, pero es esta: La filosofía se hace en griego o en alemán. Después de los Pirineos no hay filosofía. Esto me parece que es duro en nombre de un monstruo del pensamiento como es Martín Heidegger”.

“Quiere decir que los hispanos parlantes no tenemos el habla filológica de la filosofía, porque el español no es filosófico. Eso ya me parece peligroso. J. Habermas decide, como lo decide también …[ii] otro miembro de la escuela de Frankfort, como lo define y lo asume…[iii]   y lo define algunos intelectuales del pensamiento frankfortiano que hay que hablar con la Posmodernidad, que yo no puedo decir como decía uno de ustedes (auditorio UT) que dijo Vargas Llosa Mitchell Foucault es un gran bostezo. Eso me parece que no es serio. Uno podrá tener distancias, pero Foucault es un pensador importantísimo para aclarar la teoría del poder y las formas de subjetivación, para aclarar el racismo, para aclarar las luchas contra el poder, para aclarar las luchas transversales, para aclarar el tema por ejemplo, del LGTB. Es toda esa discusión sobre la explosión de las diversidades que no han solo en las clases, sino que van más allá”.

“Por lo tanto, … va a plantear una figura rarísima, pero yo creo que ustedes ya me han traducido de forma irónica, como me decía Ricardo, y creo que hay algo de esto, detrás de mi discurso: Es posible una dialéctica Modernidad, Posmodernidad. Es posible. ¿En qué sentido es posible? Que en la medida que uno se va metiendo en la Posmodernidad el problema que se vuelve más importante es qué es la Modernidad. En últimas, qué es la Modernidad. Porque no puedo caer en caricaturas, en clisé, en formas devaluativas del pensamiento a punta, en el fondo, del problema de no reconocimiento del Otro”.

Teoró, (¿?) ese gran intelectual tiene un libro que yo digo que todo latinoamericano debe leerlo que se llama: “La Conquista de América y el Problema del Otro”, porque desde que llegaron los españoles, el problema nuestro no es tanto la Filosofía, sino el problema nuestro es la relación con la “Otredad”. Colón habló de una manera. Victoria habló de otra manera, Fray Bartolomé de la Casas habló de otra manera. No es lo mismo Colón que Bartolomé de las Casas y lo dice un europeo como Todoró”.

“Porque cuando Colón habló al Otro, no había Otro. Era un solipsismo. El gran problema es hablarle al Otro sabiendo que el Otro es diferente. No es solo el modelo mío. Es decir, una relación con el prójimo y la alteridad, donde ninguno de los dos pretenda antropofágicamente reducir al Otro a mí mismo”.

“En términos hermenéuticos y fenomenológicos, permitir al Otro que hable por sí mismo tales como es por sí mismo. Eso no solo tiene relación con la naturaleza, sino también la relación la con la amistad y la relación con el amor y la relación con las culturas. Yo puedo reconocer que la naturaleza es algo diferente a mí radicalmente, que puedo a veces oírla y escucharla, pero no la puedo reducir a mi lenguaje. Estoy en capacidad de tal alteridad que pueda hablar con los animales, sabiendo que ellos no hablan mi mismo lenguaje”.

“El último texto de Juan Jacobo Rousseau es realmente la fatalidad del proyecto de la Modernidad, como lo dice también Todoró. Uno lee mucho el Contrato Social, los diez años de gobierno de Tito Livio, etc. etc. pero saben cuál es la conclusión última de Rousseau, en las reflexiones de un paciente solitario, dice algo que es bien trágico: Antes de tener relaciones con seres humanos, es mejor vivir con los animales, con las plantas, con los sueños y la imaginación. Porque toda relación con el prójimo es trágica. Es el gran problema del estoicismo, el epicureísmo, toda esa tradición que hoy trabaja, no solo Aristóteles, sino también trabaja lo que siguió luego de Aristóteles”.

“Carlos Marx lo dice en su tesis doctoral de una manera verdaderamente grande: Un gran pensador no puede ser como un sapo hinchado que uno clava un alfiler y apenas desaparece, se extingue. Una figura rarísima de C. Marx en su tesis doctoral. Un gran pensador son sus discípulos. Por eso cuando muere Hegel, nace Feuerbach, nace de alguna manera S. Kierkegaard, nace Federico Nietzsche, nace Carlos Marx, nace Federico Engels”.

“No puede ser que cuando murió Aristóteles la filosofía volvió a ser un sapo hinchado, se desvaneció. Uno en el fondo, ¿Qué es? Los discípulos que lo critican a uno. Eso es. Pero, por lo menos hacen parte de la memoria. En una sociedad donde ya no hay memoria, el que uno permanezca, aunque sea para el distanciamiento crítico, es hacer filosofía, es pensar, es deliberar”.

“Por eso esta pregunta se tendría que responder de una manera muy provisional. Hay lecturas marxistas que consideran que la Posmodernidad simplemente es la lógica cultural del capitalismo tardío y no tiene un valor nada relevante, y no solamente eso, como dice Atilio Borón: la Modernidad mal comprendida es un peligro político, es un peligro estético, porque hay formas de comprenderla que nos lleva es al importaculismo, al todo vale, al hedonismo, un hedonismo completamente vacuo, frívolo, etc, etc”.

“En ese sentido, el propio Atilio Borón, es durísimo en América Latina con dos tradiciones, y lo tengo que decir honestamente, si hay algo que ha devastado el pensamiento crítico en América Latina para Atilio Borón, ese gran ese gran teórico de … es el neoliberalismo, pero también la Posmodernidad. Para Atilio Borón la Posmodernidad no ha contribuido mucho y en América Latina hay que abrirse a esa posibilidad de alguien como Atilio Borón que reivindica el marxismo crítico en América Latina”.

Así respondió el maestro Sergio Zubiría de Samper el interrogante de Marx y el fenómeno de la Modernidad y la Posmodernidad.

Ibagué, abril 30 de 2.011

[i] No fue posible recoger los nombres, cuatro o cinco, que nombra el maestro De Zubiría Samper en su magistral respuesta al interrogante planteado.

[ii] No se puede precisar el nombre del pensador que cita el filósofo expositor.

[iii] No se puede precisar el nombre exactamente que hace referencia el doctor  De Zubiría.

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