Posteado por: nelsonlombana | febrero 6, 2012

Comunistas tolimenses realizan tertulia sobre ley alternativa de educación superior en Colombia

Comunistas tolimenses realizan tertulia sobre ley alternativ a de educación superior en Colombia Vista parcial de la discusión. Foto nelosi.

Por Nelson Lombana Silva.- PaCoCol

Una de las tareas centrales que se ha trazado la Mesa Amplia Nacional Estudiantil, MANE, es la de elaborar una propuesta de ley alternativa de educación superior, capaz de responder a los anhelos de la comunidad estudiantil y el pueblo colombiano en general. Una contra propuesta que parta esencialmente de los estudiantes, padres de familia, docentes y pueblo en su conjunto y que signifique romper con el modelo de educación superior orquestada e impuesta por la burguesía.

A iniciativa de la juventud comunista, JUCO, un grupo de comunistas tolimenses, nos reunimos en las instalaciones del Sena Ibagué, este sábado 4 de febrero a partir de las nueve de la mañana con el fin de comenzar una seria de tertulias encaminadas a aportar elementos a la constitución de esta iniciativa legislativa de vital importancia para las presentes y futuras generaciones colombianas.

El conversatorio se abrió tomando como base de discusión el artículo del profesor Renan Vega Cantor, intitulado: “Contrarreforma educativa en Colombia: ¡Bienvenidos a la universidad de la Ignorancia”, documento aparecido en la revista Taller No 28. Revista de Análisis de la actualidad política y un documento adicional que presentamos a iniciativa propia, titulado: “Por una educación científica, democrática y para todos y todas”.

La rica, amplia y democrática discusión permitió develar con mayor amplitud no solo la importancia de abrir el debate por la base sobre este tema, sino su papel básico en el proceso democrático y revolucionario que nos impulsa a la construcción de una nueva sociedad basada en la ética, la paz y la justicia social. Se necesita la construcción de una educación para la vida, la libertad y el humanismo, la democracia y el desarrollo comunitario, lo cual es posible cuando se deje a un lado esa educación para la muerte, la sumisión, el anti humanismo, la antidemocracia y el desarrollo solo para una clase social.

Se necesita una educación crítica, laica, científica, democrática, inspirada en elementos marxistas, pero también en aportes latinoamericanos como Simón Bolívar, Simón Rodríguez, José Martí, María Cano, etc. Una educación superior que debe comenzar desde antes de la primaria, caracterizada por la calidad humana y no empresarial como lo plantea el modelo neoliberal.

Una educación superior donde el educador sea educado en los valores éticos, comprometido hasta los tuétanos con una sociedad distinta con derechos y deberes en equilibrio. Una educación pública, con presupuesto superior al que se crea para la guerra. Donde el educador no tenga que hacer huelga para que le sea cancelado el salario y éste sea justo y consecuente con la responsabilidad que asume como docente. Una educación democrática y científica que propugne por la soberanía nacional, la defensa del medio ambiente, la autonomía, la no privatización, ni la brutal explotación del hombre por el hombre.

La autonomía universitaria debe ser una realidad. No puede seguir al vaivén del gobierno de turno y del régimen capitalista. Una educación que nos haga recuperar la capacidad de asombro, nos permita expresar libremente nuestros pensamientos sin la presión de la estigmatización y la amenaza del Estado terrorista.

La tertulia fue ciertamente provocadora. Se planteó la necesidad de hacer muchas más, quizás más “especializadas” para ir armando propuestas serias y consecuente con el sueño de millones y millones de compatriotas que quieren hacer el celular y no simplemente estudiar para aprender a manejarlo.

El documento que llevamos a la discusión es el siguiente:

Por una educación científica, democrática y para todos y todas

Compañeros y compañeras:

El despertar de la juventud estudiantil nos llena de esperanza y  regocijo, abre amplias alamedas hacia la construcción de una sociedad fundamentada en valores éticos, la utopía de recuperar la capacidad de asombro y sentir de verdad la muerte de un pétalo o una flor silvestre como una tragedia de vastas proporciones.

Es la posibilidad de romper con el sistema de los antivalores, que por obra y gracia de su propia naturaleza y el mismo desarrollo en el marco del neoliberalismo, nos tiene caracterizado como simples mercancías, robot, que escasamente repetimos maquinalmente lo que la burguesía disfruta ampliamente. Nos alimentamos de lo que cae de la mesa del rico Epulón.

La educación se convierte en manos de este sistema económico más en aparato ideológico para alienar al pueblo que para liberar. Más en instrumento para dominar que para traer conocimiento y felicidad entre las masas populares. Sus conocimientos no coinciden con la realidad antropológica y sociológica del pueblo colombiano, sus sueños y sus expectativas del ser humano que está predestinado a la felicidad, se disipa en las políticas neoliberales propias del capitalismo altamente desarrollado. A su modo de ser todo debe moverse en la lógica del frío cálculo del mercado.

Hay una educación superior de espaldas a la realidad concreta del país. Una educación destinada a separar el educando de su clase social. Una educación instrumentalizada para dominar, separar al educando de las entrañas de su pueblo y colocarlo al servicio de una clase social de la cual no hace parte, ni antes, ni ahora, ni después. Tenemos una educación al servicio de un modelo capitalista donde el educando debe contentarse con aprender a manejar el celular y no a hacerlo como sería lo ideal.

El nuevo rostro del salvaje capitalismo se expresa en las multinacionales y transnacionales; éstas necesitan manos, ojos, nariz, boca y piel amaestrados, obedientes y sumisos que repitan maquinalmente los propósitos lucrativos, al precio que sea, es decir, quebrando la biología y la psicología del pueblo colombiano. Necesitan hombres y mujeres resignados a ser calderas para aumentar el poder económico, político, social y cultural de ese club cerrado y elitista que todo lo disfruta a plenitud.

Por eso, utiliza la pedagogía del oprimido, como lo dijera Paulo Freire, para que el educando sea maquinal y no sujeto histórico y pensante capaz de transformar su modus vivendi en su conjunto y sin privilegios de ninguna naturaleza.

Una propuesta alternativa de educación superior debe pensarse desde la primaria y ésta debe comenzar en el hogar, porque de lo que se trata es de apostarle al humanismo, a la libertad y a la justicia social, política y económica. En este proceso, se debe reivindicar el papel de la familia, la unidad familiar. Una propuesta seria debe tener sintonía con los anhelos de contribuir a la construcción de una sociedad anticapitalista, antimonopolista y antilatifundista, una sociedad humana, una sociedad socialista.

Una educación laica, científica y humanista; una educación integral con presupuesto y con posibilidades del educando desarrollarse en su respectivo ramo y aportar decididamente a la investigación. Una educación fraternal y capaz de transformar la naturaleza, su entorno social y político, sin el peligro de le extinción de la especie humana por la conducta depredadora del sistema capitalista. Necesitamos una educación superior para la vida y no para la muerte.

Hay que luchar por una educación con presupuesto, donde los educadores tengan el debido estímulo económico y social, que no tengan que hacer huelgas para que les cancelen un salario de hambre. Los estudiantes donde hacer las prácticas y sus actividades de investigación.

Necesitamos, igualmente, una educación democrática, universal, una educación que nos lleve a defender lo nuestro, la autonomía, la independencia y a tener suficiente espacio para la creatividad e ingenio de los educandos. Una educación que nos lleve a amar la patria, su geografía, sus ríos, sus mares, sus cordilleras, sus valles, etc; una educación al alcance de todos y todas, capaz de sentir las venas rotas del país, para parodiar a Eduardo Galeano; una educación superior que cree en la conciencia del educando, la defensa de los recursos naturales, la necesidad de defender el medio ambiente, la paz con justicia social y la salida política al conflicto social y armado que vive Colombia por más de 50 años. Una educación superior que una estrechamente al educando con su clase social, con la clara visión de ayudar a transformarla destruyendo las talanqueras divisionistas que el sistema actual impone sin el más elemental sentido de solidaridad y compromiso colectivo.

Esta propuesta alternativa de educación superior no debe mirarse por abstracción, debe mirarse en conjunto con aspectos centrales, tales como: Económico, Social, Político y Cultural. Hay que elaborar una propuesta que huela a Colombia con todas sus particulares características que la diferencian de otros países, una propuesta de educación superior para la liberación y la construcción, repetimos, de nuestra identidad, nuestra rica mezcla étnica que nos hace diversos, pero unidos alrededor de ideales comunes.

Muchas gracias.

Ibagué, febrero 4 de 2012

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: