Posteado por: nelsonlombana | septiembre 13, 2012

¡Salvador Allende vive!

¡Salvador Allende vive!

¡Salvador Allende vive!

Por Nelson Lombana Silva .-PaCoCol

(Ibagué, septiembre 12 de 2012) El 11 de septiembre se recuerda un año más del vil golpe de Estado en la república de Chile contra el presidente constitucional, Salvador Allende. Golpe de Estado concebido en el pentágono a cargo de CIA y desarrollado por generales apátridas, entre otros, Gustavo Leigh Guzmán y Augusto Pinochet Ugarte.

Hace 39 años, el mundo democrático se estremecía viendo arder el palacio de La Moneda en Santiago, a pesar de la incomunicación de los medios adictos a los golpistas; la sangre inocente corría y el dolor irradiaba un pueblo que sin tener plena conciencia de lo que estaba pasando, sospechaba que los sueños de justicia social se desplomaban. Era asesinada la esperanza socialista que encarnaba el presidente Socialista.

Hoy se pretende hacer creer a la comunidad nacional e internacional, que el presidente Chileno se suicidó, intentando desviar a la opinión pública y bajarle intensidad a la responsabilidad directa de los Estados Unidos y la Burguesía nacional en este magnicidio que estremeció a la comunidad democrática en su totalidad.

Quienes conocieron de cerca al presidente y quienes tuvimos la oportunidad de leer parte de su brillante vida revolucionaria, tenemos la certeza que jamás terminaría su heroica existencia en el suicidio. Por el contrario, el camarada Salvador Allende murió en pie luchando por la libertad y la justicia social, en medio del brutal tableteo de las ametralladoras de los gringos y los traidores generales de la república.

Su heroica muerte es dialéctica como el mismo lo advirtió, por eso decimos con conocimiento de causa que vive y es puntal fundamental en la lucha contra el imperialismo norteamericano y la oligarquía transformada en multinacionales y transnacionales. ¡Salvador Allende, vive!

Historia rapidísima

En las elecciones del 4 de septiembre de 1970, el compañero Salvador Allende tuvo 1.075.616 votos, mientras que Jorge Alessandri, derechoso, 1.036.278; la diferencia era exigua, teniendo que el 15 de octubre pactar el Estatuto de Garantías Constitucionales entre la Unidad Popular, UP, y la Democracia Cristiana, cuyo candidato, Ramiro Tomic, había obtenido 824.849 sufragios.

Así, el 24 de octubre de 1970, Salvador Allende, es elegido presidente por el Congreso de la República, tomando posesión oficialmente el 4 de noviembre, bajo la expectativa mundial de un mandatario socialista que llegaba al poder por la vía electoral.

La oposición sangrienta no se hizo esperar. En el lapso comprendido entre las elecciones presidenciales y la toma del poder fue asesinado el comandante del ejército, general René Schneider Chereau, siendo reemplazado por el general Carlos Prats González. Era  de alguna manera una tácita o quizás expresa advertencia al presidente Allende.

El Estatuto de Garantías Constitucionales, que Salvador Allende, cumplió al pie de la letra durante su corta estadía en el palacio de La Moneda, contenía los siguientes elementos fundamentalmente:

1.       Plena Vigencia del Estado de Derecho;

2.      Mantenimiento del ejercicio de la autoridad a través de los 3 poderes del Estado y preservación de su autonomía;

3.      Libertad de expresión;

4.      Mantenimiento de la organización  y el funcionamiento independiente de los partidos políticos;

5.      Consideración de las fuerzas militares  y de carabineros de Chile como únicos garantes de la convivencia democrática  y de la seguridad nacional.

Ratificado por el Congreso de la República, Salvador Allende, con toda su vitalidad de hombre revolucionario y democrático, se posesiona con el programa intitulado: “40 medidas fundamentales”.

Las primeras medidas tomadas por el mandatario, son entre otras:

1.       Reajustar el salario mínimo en un 66 por ciento y el sueldo mínimo en un 35 por ciento;

2.      Congelar los precios de los artículos de primera necesidad;

3.      Disminuir el desempleo;

4.      Programa de construcción de viviendas dignas para el pueblo humilde;

5.      Controlar la inflación;

6.      Estimular la producción nacional;

7.      Mejorar los servicios estatales de salud;

8.     Distribuir gratuitamente leche a infantes y escolares;

9.      Crear un sistema único de seguridad social;

10.  Profundizar la ley de reforma agraria;

11.   Nacionalizar el cobre, el salitre, el carbón y estatizar las industrias de acero, cementos, compañías de teléfono y la banca;

12.  El programa contempló tres tipos de propiedad: Social, Privada y Mixta.

Durante el primer año de mandato, se presentaron cambios importantes en la economía chilena bajo la égida del compañero Salvador Allende. Entre otros: En el primer año el producto interno bruto, PIB, aumentó en 8.6 por ciento; la inflación se redujo  en un 34.9 por ciento en 1970 a 22.1 por ciento en 1971; en el proceso de la reforma agraria casi diez millones de hectáreas fueron expropiadas; el desempleo bajó en 3.8 por ciento.

El gobierno se afianzó en las elecciones municipales celebradas en abril de 1971, pues la Unidad Popular, obtuvo el 49.5 por ciento de los votos. Su obra fue ampliándose sin violar un solo artículo de la constitución nacional, ni atropellar a nadie, respetando los poderes públicos al pie de la letra.

A pesar de eso, la burguesía y el imperialismo norteamericano, determinaron asesinarlo, una vez intentaron cooptarlo para que se pusiera al lado de ellos, como todos los presidentes anteriores.

La iglesia católica en un amplio sector apoyó el golpe de Estado, lo cual no es nuevo. El jesuita Raúl Hasbún, señalaba: “Para mí, el gallo cantó, en Chile amaneció  y las pesadillas de la noches se esfumaron”.

Por su parte, Osvaldo Lira, indicaba: “La legitimidad  de la Junta tanto de su origen – una rebelión justa – como de su ejercicio es evidente y sobre esta doble base los Chilenos debemos apoyar al nuevo régimen para conformarnos con la palabra de San Pablo, que dice que el que resiste a la autoridad  resiste a Dios”.

Todos sabemos que el presidente resistió hasta último momento al lado de sus compañeros leales. Su muerte no fue estéril. Vive en la conciencia del pueblo chileno y el pueblo latinoamericano. Su sangre clava justicia. Su lucha se hace vigente. Más temprano que tarde su obra brillará sin mancha en el amplio firmamento, porque los tiranos son efímeros y los pueblos eternos. Sí, ¡Salvador Allende, Vive!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: