Posteado por: nelsonlombana | septiembre 19, 2012

Cinco niños quemados en Flandes, Tolima, por decisión represiva del alcalde municipal

Doctor Santiago Ramírez, Defensor Regional del Pueblo. Foto nelosi

Doctor Santiago Ramírez, Defensor Regional del Pueblo. Foto nelosi

Por Nelson Lombana Silva .- PaCoCol

(Ibagué, septiembre 19 de 2012) Cinco niños, que oscilan entre los 14 y 17 años de edad, estuvieron a punto de ser incinerados en el municipio de Flandes, Tolima, en horas de la noche del sábado 15 de septiembre, cuando la policía los detiene y los encierra en un verdadero antro, sin luz, ni las más elementales normas de higiene, señala el Defensor Regional del Pueblo. Los pequeños presentan graves quemaduras de segundo y tercer grado, especialmente el menor que presenta ampollas en más del 60 por ciento de su cuerpo, incluyendo la cara, los brazos, las manos y el tórax.

El alcalde municipal, Santos Eduardo Suárez Montaño, mediante decreto número 057 de junio 25 de 2010, determina que ningún menor de 18 años de edad puede circular  entre las nueve de la noche y las cinco de la mañana, ni permanecer en vías, calles, plazas, parques, establecimientos y lugares públicos.

La medida arbitraria, según el Defensor Regional del Pueblo, no fue implementada, tomando medias especiales para eventuales casos como un sitio digno y adecuado para retener a los menores. Se habilitó una casona vieja, sucia, abandonada, sin fluido eléctrico y allí el viernes por la noche fueron llevados estos menores, cuatro niños y una niña.

Irresponsablemente quedaron a merced de un celador quien una vez los dejó bajo llave se dedicó al parecer a otros menesteres, pero antes le entregó a uno de los menores una caja de fósforos supuestamente para prender un cigarrillo. Los niños en la oscuridad, intentaron hacer luz con estos, incendiándose una sucia colchoneta. La niña, que estaba en otro cuarto, dio la voz de alarma y ella personalmente le rapó las llaves al celador y puso en libertad a sus compañeros.

Los niños salieron quemados en diversas partes del cuerpo. Nadie los quería auxiliar, solo hasta cuando apareció un caritativo y en su moto llevó a los dos más afectados al hospital.

La comunidad que observó la dantesca escena reaccionó clavando justicia, generándose un enfrentamiento con la policía y el ejército que en pocos minutos hizo presencia, presentándose la muerte de un familiar de uno de los niños afectados víctima de un proyectil. Se trata de Javier Otavo.

El hecho causó indignación y rechazo en toda la región. Se coloca en evidencia la arbitrariedad del régimen capitalista contra los niños, que se supone, son el futuro de Colombia. No hay garantías para los niños, solo represión y terrorismo de Estado. El hecho clama justicia.

De otra parte, se conoció que en el municipio de Mariquita, Tolima, una niña de 14 años, que cursaba sexto grado en el colegio “Francisco Núñez Pedroso”, se inmoló en presencia de sus compañeros pegándose un tiro de revólver calibre 38 largo en el estómago.

Según relato periodístico, la niña llegó al colegio en horas de la mañana, se trasladó al patio sacó el arma e hizo un disparo al aire para llamar la atención y en presencia de los estudiantes se disparó. Fue llevada al hospital pero los médicos no pudieron hacer nada. Se trata de Briyi Lorena González.

Ese suceso es lamentable. Sin embargo, es más lamentable saber que no es el único y aislado caso. Según habitantes de la zona, son varios los suicidios de niños que se han venido presentando en la región, producto del abandono del indolente Estado, la corrupción y la falta de orientación oportuna. “La miseria galopa por la zona sin que el Estado haga algo en serio”, dijo un habitante de este municipio considerado “La ciudad frutera de Colombia”.

Volviendo al caso presentando en el municipio de Flandes, Tolima, el doctor Santiago Ramírez, Defensor Regional del Pueblo, visitó el escenario, constató la gravedad de los hechos y exigió que este no quede en la impunidad, que se haga una exhaustiva investigación y los responsables reciben el peso de la ley.

La página web: http://www.pacocol.org fue hasta su despacho y lo entrevistó, quien hace un detallado y dramático relato de lo acontecido en este ardiente municipio ubicado a orillas del río Magdalena.

La entrevista completa es la siguiente:

1.      Doctor Santiago Ramírez, ¿Qué fue lo sucedió en el municipio de Flandes, Tolima, con cinco niños que presentan quemaduras de de segundo y tercer grado?

Realmente lo que pasa en el municipio es que hay muchos problemas con el manejo de los jóvenes y de los niños. Por eso, la autoridad había expedido un decreto desde 2010, mediante el cual fijaba una especie de “toque de queda” para los niños. En un consejo de seguridad resolvieron adelantar los controles contra los niños y salieron a hacer operativos reteniendo los niños, en este caso, retuvieron cuatro niños y una niña, son cinco.

Aunque el decreto señala que lo primero que tiene que hacer es entregárselo a los padres, a los padres no le avisaron, no se los entregaron y se lo llevaron a un sitio que llaman “hogar de paso” que es una casa vieja, totalmente deshabitada, con unas piezas sin luz, que son como calabozos de las mazmorras más horrorosas, que hayamos conocido, con unas colchonetas en el piso y metieron en un espacio reducido a cuatro niños y a la niña la dejaron afuera.

Los niños quedaron al cuidado de un vigilante sin ningún conocimiento de causa, sin ninguna experiencia, sin ninguna capacitación para manejar niños.

Recuerde usted que el constituyente del 91, y en general casi todas las constituciones del mundo, tienen una protección especial hacia los niños. Se dice claramente en la constitución que los derechos de los niños son prevalentes.

Los metieron allí, presos como si fueran delincuentes, sin haber cometido ningún delito, lo único que habían hecho era estar en la calle después de las once de la noche, y eso no es un delito.

Los meten y, el señor ese que era el vigilante, que tenía que cuidarlos, los encerró y se salió a dialogar con unas damas, los muchachos dicen que a “coquetear”, pero antes les pasó una caja de fósforos a uno de los muchachos dizque para prender un cigarrillo, y los jóvenes para hacerse a luz dentro de la oscuridad porque no hay bombillos, prendieron un colchón y eso se incendió completamente y los niños resultaron quemados porque además, el señor celador no estaba, los niños comenzaron a gritar y el señor no estaba, estaba fuera de la casa y fue la niña, que también estaba retenida allí, la que salió gritando solicitándole al señor celador que por favor viniera. El señor celador vino cuando el fuego estaba muy avanzado, entonces, los candados, que eran varios, estaban totalmente calientes, entonces él dijo que no podía abrir. La niña les echó agua por una ventana, le quitó la llave al vigilante y fue la niña quien abrió para que los niños salieran.

Ellos salieron incendiados y nadie los auxiliaba, nadie los quería llevar al hospital, solo un señor en una moto llevó los dos niños más graves y los otros quedaron ahí. La gente que se dio cuenta de todo lo que pasó se amotinó y se formó una asonada contra la policía, que no tenía nada que ver con el tema, porque ellos solo hicieron el operativo y se los entregaron a la administración municipal. En esto se presentó un civil muerto con impacto de bala.

Lamentable una situación de esta por una cosa mal hecha, porque si sacaron el decreto, ellos debieron haber implementado un lugar digno donde pudieran estar esos menores de una manera garantizada para el que oficia allí en su condición de garante de los derechos humanos y que es el señor alcalde, quien expidió el decreto municipal.

El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, ICBF, no estaba, no fue convocado, fue manejado con mucha “alegría”, mucha irresponsabilidad, sin considerar que cuando se trata de los Derechos de los Niños la protección debe ser especial, tal como lo señala nuestra constitución política.

2.     Usted personalmente estuvo recorriendo el escenario de los lamentables sucesos. ¿Qué dicen las autoridades locales?

No he hablado con el señor alcalde. Estuve acompañado por la policía, por el comandante del Distrito de Policía y por el capitán comandante de policía de allí; estuve en el sitio de la casona esta que llaman “Hogar de paso”; estuve en el hospital de Girardot en un pabellón de quemados donde pude constatar uno a uno los niños; estuve dialogando con sus padres y madres de los menores afectados, quienes van a venir a la Defensoría del Pueblo a concretar las quejas en documentos porque nosotros vamos a peticionar que se abran las investigaciones correspondientes, tanto de orden penal, como de orden administrativo y disciplinario.

3.     Doctor Santiago Ramírez: ¿Quiénes son estos niños? ¿Son niños de la calle? ¿Son niños de hogar?

Son niños pobres porque se nota que sus familias no son pudientes. Son niños común y corriente. Particularmente, no veo que sean niños indigentes, que sean niños de la calle, no señor; son niños común y corriente de familias pobres. Allí, estaban sus madres muy golpeadas, muy afectadas, sus padres, igualmente, sus familiares. Uno de esos familiares resultó muerto de un impacto de bala.

4.     ¿Qué edades oscilan estos niños?

Entre los 14 y 17 años de edad. Hay un niño de 14, que lamentablemente es el más quemadito, hay otro de 16 y otros de 17 años.

5.     ¿Son muy graves las quemaduras?

Demasiados graves. En el niño de 14 años tiene quemaduras de tercer grado en el 60 por ciento de su cuerpo, que incluye la cara, los brazos, las manos y el tórax. De manera que es muy grave que a un niño le ocurra eso.

6.     ¿Qué medidas va a tomar la Defensoría Regional del Pueblo ante un caso tan aberrante como este?

Lo primero que vamos a hacer nosotros es pedirle a la administración municipal que suspenda ese tipo de operativos, porque no los implementaron.

A nosotros de hecho, no nos gusta que se restrinjan el uso de los derechos fundamentales como la libertad de locomoción. Pero, si en aras de tapar el hueco que están dejando los padres de familia en ejercicio de la patria potestad, el Estado tiene que intervenir: Bueno, pero tiene que hacerlo con muchas medidas garantistas, no puede intervenir tratando a los niños como criminales porque no lo son. Hay una serie de errores muy graves que se cometieron y que seguramente van a generar unas investigaciones muy complicadas, tanto para las personas de la administración municipal como el funcionario ese de vigilancia que tenían allá y que cometió tantos errores que terminaron en este desastre.

7.     Hay tanta legislación a favor de los niños, sin embargo, se siguen cometiendo horrores contra los pequeños. ¿Qué está pasando en Colombia, doctor Santiago Ramírez?

Todos reconocemos que los niños son particularmente víctimas y son víctimas de muchos atropellos, entre ellos podemos mencionar: Son víctimas del delito sexual, los usan para el micro tráfico, son víctimas del reclutamiento forzado, son víctimas de muchas cosas los niños. Y en ocasiones, cuando deben protegerlos, entonces toman medidas como estas muy “alegremente” sin implementar todo lo que tienen que hacer, sin garantizar plenamente los derechos de los niños y entonces resultamos en situaciones como estas porque se asumen unos riesgos muy altos y terminamos en situaciones como las que se presentó en Flandes, Tolima.

Esto es un llamado de atención, porque ahora todo mundo quiere sacar toque de queda, que suena como a guerra para los niños, pero no están tomando las medidas que deben tomar, y si no toman las medias que deben tomar, se arriesgan a que sucedan cosas como las acaecidas en Flandes, Tolima.

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