Posteado por: nelsonlombana | diciembre 6, 2012

“Lo mejor del Partido Comunista es el semanario VOZ”: Nelson Guzmán Baena

Nelson Guzmán Baena (Foto nelosi)

Nelson Guzmán Baena (Foto nelosi)

Por Nelson Lombana Silva.- PaCoCol

(Ibagué, diciembre 6 de 2012) El semanario VOZ La verdad del pueblo cumplió 55 años de circulación ininterrumpida en la república de Colombia, en medio de la hostilidad del régimen antidemocrático y criminal donde la libertad de prensa es apenas una caricatura de mala calidad.

A pesar del enconado terrorismo de Estado que la ha borrado literalmente de vastas zonas del país a través del binomio militar – paramilitar, la prensa revolucionaria llega a muchos rincones de la patria con su mensaje fresco y esperanzador.

La distribución cada ocho días es un acontecimiento singular para los compañeros y compañeras que tienen la histórica misión de hacerla circular. Hay cantidades de experiencias en los diversos departamentos dignas todas de relievar y de conocer ampliamente. Se constituye en una lucha popular y revolucionaria por romper el cerco de la gran prensa al servicio de la burguesía salvaje y apátrida.

Caso particular del compañero Nelson Guzmán Baena del departamento de Quindío. Hombre honesto, trabajador y emprendedor, reconoce en el periódico VOZ La verdad del pueblo una herramienta para los cambios que necesita Colombia con suma urgencia.

Convencido de la importancia del semanario, con su fina locuacidad señala sin ambages: “Lo mejor del Partido Comunista es el semanario VOZ, sin desconocer la calidad humana de mis camaradas, de mis compañeros del Partido”.

Siempre espera la edición con entusiasmo y expectativa: “Desde el lunes la estoy esperando”, señala. Tiene un concepto bastante elevado sobre la tarea central del semanario: “El semanario ilustra, el semanario es conductor, es una guía, es un educador”, agrega.

La página web: http://www.pacocol.org presenta el cúmulo de experiencias narradas por el compañero docente jubilado y miembro del Partido Comunista Colombiano, regional Quindío, Nelson Guzmán Baena:

–         Compañero Nelson Guzmán Baena: ¿Qué anécdotas puede contar en el proceso de distribución del semanario VOZ La verdad del pueblo en el departamento de Quindío?

Recuerdo por allá en los años, más o menos, 1960 cuando existía la Voz Proletaria y muchos amigos de esa época, yo estaba muy joven, llevaban la prensa que fue la primera que conocí la llevaban encaletadas por debajo de las enjalmas de los animales para llevarlas al sector agrario, a la zona cafetera para reunirse con los campesinos a leerle la prensa y a enseñarles a leer y a escribir. Es una época para mí genial, maravillosa. Desde allá recuerdo el semanario VOZ.

–         Usted se enamora del periódico y comienza personalmente a distribuirlo, ¿Cómo es esa experiencia?

Además recordar los grandes allanamientos que se producían en el municipio de Calarcá, en mi ciudad, se hacía en la casa donde se calculaba que había lectores del semanario. Llegaba el ejército y allanaba toda la manzana donde se podría encontrar la prensa  y los textos de Carlos Marx y Federico Engels.

Todo ese cúmulo de experiencias en mi juventud me llevó que hacia el año de 1971, con una persona muy reconocida en nuestro departamento, el camarada Demetrio Prieto, que ya hace 20 años murió y que hoy aparece reseñado su biografía en la última revista “Taller”, me llevó a acompañarlo para vender la prensa por cafés, cantinas, bares y fuentes de soda. Era irónico porque nosotros vivíamos en el centro de la ciudad, lo que se podría llamar la pequeña burguesía en el pueblo y como uno tenía que salir por las calles y gritar: “Voz Proletaria lo que no dice la prensa amarilla como el Espectador y el Tiempo, lo dice la Voz Proletaria”. Eso causaba cierto sarcasmo, cierto fastidio e incomodidad en estos sectores de la clase media. Ellos decían: Cómo así que ese señor Guzmán está vendiendo Voz, hijo de un tipo que tenía fincas cafeteras y que no necesitaba. Pero mire Nelson, no era porque yo necesitara ganarme un peso, porque el peso lo tenía en la casa, tenía lo necesario, sino que era una convicción de que tenía que ayudarle a los que estaban mal y veía que en la Voz Proletaria en esa época como nuestro semanario actual, las informaciones que traía eran contundentes, reales, verdaderas y orientaban a que había que organizar las masas, a que los campesinos tenían que leerlo. Entonces, sentía mucho placer salir por las calles y los bares para que los campesinos me compraran la Voz. Pero como le digo: Esto en compañía de un gran personaje, creo que uno de mis maestros en política, el camarada Demetrio Prieto.

–         Lo importante es que usted se convence de la necesidad de distribuir la prensa revolucionaria. ¿Cuál es la realidad en esta materia en el año de 2012?

Lo digo con mucho respeto. Se lo digo a los amigos y lo digo en conferencias donde se me invita. Lo digo así: Lo mejor del Partido Comunista es el semanario VOZ, sin desconocer la calidad humana de mis camaradas, de mis compañeros del Partido. Pero lo más importante para mí es la VOZ La verdad del pueblo como se llama actualmente.

Y que precisamente está cumpliendo 55 años de existencia, puedo decirles que he acompañado a VOZ indirecta y directamente hace por ahí unos 52 años, más o menos. Y tengo que difundirla, eso no es que yo quiera, es que me nace hacerlo y lo hago sin ningún temor. Empezando porque la VOZ tiene una página muy connotada, todos los articulistas son buenos, son personas serias, de gran prestancia a nivel regional en cualquier departamento donde se ubiquen nuestros periodistas como Carlos A. Lozano Guillén, el director, como usted Nelson Lombana Silva, que tiene unas importantes entrevistas de personalidades de su departamento con gente que ha hecho historia en la región.

Bueno, la página económica que es una calidad de página porque contiene los temas actuales de economía. Pero además, tiene una parte complementaria que es “Qué es en Economía” que es como una especie de diccionario y los hechos más relevantes de la semana en economía que los toman de otros periódicos. Incluso, no solo del Partido Comunista de otros periódicos. Eso me lleva a tener que seguir vendiendo VOZ.

Yo tengo en la actualidad con el sindicato de educadores del departamento de Quindío, con mis compañeros así no fueran del Partido, siempre me compran diez ediciones anuales que tienen un costo de un millón de pesos que los mando inmediatamente me dan la plata la mando para el semanario VOZ. Además, pido diez números para mí: cinco que pongo en un puestico de ventas donde está el instituto colombiano de bienestar familiar en Calarcá con una observancia de que yo los pago a 2000 pesos y los pongo a 1.800 para que quien lo distribuya se gane 200 pesos; dejo un ejemplar para mi biblioteca que colecciono la página económica anualmente, hago un texto de economía el cual lo regalo a la dirección de VOZ, otro para mi oficina y otro para la sede del Partido Comunista en el Quindío.

Eso me lleva entonces a que siempre estoy pensando desde el día lunes como lo dije en el evento, (noviembre 30 y diciembre 1º) pensando que la VOZ me tiene que llegar, creo que no me va llegar, me digo. Vuelvo y digo: desde el lunes me estoy planteando la necesidad de leer VOZ. Y es que sigue siendo la constante histórica y hoy también lo dije: El periódico está bien hecho, buen contenido, hay que ampliar las páginas. Eso es otra propuesta. Pero vuelvo y digo: Lo mejor para mí es la VOZ La verdad del pueblo y tengo la obligación de difundirla. Mire guardo cuatro números y los cuatro números se los regalo a amigos que sé que la leen y tengo una experiencia: Hay un personaje en la universidad del Quindío, uno solo que me compra la VOZ semanalmente y me la paga semestralmente y usted no me creer periodista, que yo voy desde Calarcá hasta la universidad a llevar ese periódico. La carrera de mi carro desde Calarcá hasta la universidad me puede estar costando $20.000,oo pesos para cobrarle $2000, oo y cada seis meses.

Eso lo hago es porque quiero el semanario, es porque el semanario ilustra, el semanario es un conductor, es un guía, es un educador. Ese es mi pensamiento.

–         Usted participó de la campaña de cien amigos cada uno de los cuales aportaría un millón de pesos. ¿Cuál es la experiencia?

Eso fue una locura. Es una locura y así debe quedar registrado en esta entrevista. Es una locura porque nuestra senadora Gloria Inés Ramírez nos visita a comienzo de año al departamento de Quindío y el secretario político, el compañero químico y farmaceuta, José Isaac Mosquera, yo le había dicho que tenía ganas de regalarle un millón de pesos a VOZ por su importancia, por su valioso trabajo que desarrolla en Bogotá y llegó Gloria, habló de los amigos de VOZ y él dijo: Aquí hay un amigo interesado en aportar el millón de pesos. Yo no eché para atrás. Efectivamente, mandé el millón de pesos, pero tuve funestas consecuencias: primero, una muy alegre, la de aportar un millón de pesos a VOZ, porque ese millón sale de la mesada pensional y los pensionados no tenemos capital, son mesaditas y lo segundo, es que cuando hago el envío con un amigo que fue y lo consignó, porque yo no tenía tiempo para ir al banco, cuando vino me trajo el recibo yo casi que le digo que se devolviera porque ese millón lo necesitaba para comer, casi que le digo: Vaya al banco y dígale que usted se equivocó, que esa plata no era para consignar, pero ya la había consignado y con tan mala suerte que al día siguiente de mandar el millón me voy para la universidad del Quindío a cobrar $50 mil pesos del semestre que me debía el amigo de VOZ y paro el carro mal parqueado y me inmovilizan, o sea, me tocó pagar una multa de casi medio millón de pesos, por cuestión termo – mecánica. Esos $50 mil pesos me salieron en casi más de medio millón de pesos y no tenía con qué pagar esa multa y había acabado de mandar un millón de pesos para VOZ, pero yo lo digo con mucho respeto porque también lo escribo: Mi plata debe servir para algo más que comer y dormir, debe servir para los procesos revolucionarios que requiere el país.

–         ¿Qué perspectivas hay de aumentar la circulación de VOZ La verdad del pueblo en el departamento de Quindío?

Nosotros en el departamento de Quindío estamos distribuyendo 50 periódicos semanalmente, o sea, si distribuye anualmente algo más de 2400 ejemplares. El aumento de VOZ en el departamento de Quindío uno podría pensar que sí se puede aumentar la difusión, lo que nos falta de pronto es ponerle ánimo al trabajo y a lo que aquí se nos está diciendo en el taller – seminario que hay que hacer un esfuerzo mayor para que la VOZ salga. Creo que el año 2013 que se nos avecina, pues, si nos hemos puesto las pilas podemos aumentar, no vamos a decir sustancialmente, pero sí creo que se puede incrementar unos cuantos números.

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